¡Oh Dios!
cada vez mejor comprendo
lo repulsivo que somos.
Y no sabes
que pena me da ser uno más
gran parte de mis días.
No me dejes caer,
dame claridad
haz que tu luz
resplandezca en mi camino.
Por que somos despreciables
inertes en espíritu.
No me dejes perderme
en el mar de la ignorancia,
muéstrame la luz de la verdad.
para reanimar mi alma.
¡Oh señor del universo!
sé que no me abandonarás
porque me he forjado en tu camino.
Fortalece mi espíritu que por momentos… se quiebra.