
Como malgastan sus fuerzas
los universos marchitos
sin saber que son los soles
de una inmensa creación.

Ya marca la media noche
el campanario del templo,
y remonto los sepulcros,
a enfrentar tu renacer

Que sucede en ti esta tarde
que te callas y me miras.
Y tus ojos me desbordan
como un labio abrasador.

Pensé que estaba solo
por allá cuando era niño
y jugué como todos
mas muy lejos me veía.

Ha nacido un nuevo niño
aún tiene sangre y sudor.
Triste el llanto, piel morena
de madre esclava nació.

Porque se torturan los pueblos
si los hombres son hermanos.
Regando la misma tierra
que sembraron sus antaños.

Hablabas con cansancio
a la sangre de tu sangre
de trozos de materia
que esperaban recibir.

Si de pronto una sombra
ocultara los dioses
y los templos sin fuerza
se dejaran morir.
© Copyright © 2024 Para Nosotros – Todos los derechos reservados.